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¡Jesucristo vive!

¡Jesucristo Vive!

Pasaje bíblico: S. Mateo 28:1-11, (ver también S. Marcos 16; S. Lucas 24 y S. Juan 20 y 21).

Introducción

No hay en la historia del hombre algo tan extraordinario como la resurrección de Jesús. La vida de Jesús tiene tres certificaciones que dan base a que ha sido algo fuera de lo común:

  • Su influencia sobre la historia humana.
  • Todo lo dado a conocer y que luego tuvo cumplimiento en él.
  • Su resurrección.

Historias acerca de quienes han sido dados por muertos o que han muerto y que volvieron a vivir hay varias; pero ¿qué hace al caso de Jesús tan extraordinario?

Los anuncios previos acerca de su resurrección. (Doce veces en los evangelios, véase S. Juan 2:18-22).

· El testimonio de los hechos acaecidos.

· La situación antes de su resurrección. Jesús estaba muerto. Los líderes judíos solicitaron una guardia a los romanos y sellan su tumba. No se conoce caso alguno de un crucificado que tuviese una guardia militar en su tumba. Con ello se hizo todo lo humanamente posible para evitar una resurrección; pero justamente ellas sirven hoy para atestiguar este hecho. Además es notoria la actitud y conducta de abandono y resignación de sus discípulos.

· La situación después de su resurrección. Mas allá de las pruebas de la tumba vacia; los lienzos mortuorios; la posición de la piedra; la rotura del sello; el testimonio de la guardia romana; y de las múltiples apariciones de Jesús vivo; lo más importante es el silencio de los opositores de Jesús frente a las evidencias, sólo burlas.

· Seguridad histórica. Ni los romanos ni los judíos pudieron explicar la desaparición o hacer aparecer el cuerpo de Jesús; pero a pesar de ello se negaron a creer en la resurrección. No por falta de sucesos o testigos (más que oculares) , sino que a pesar de las muchas evidencias los hombres aun desechaban la resurrección.

· Indicios psicológicos. El tremendo cambio operado desde entonces en las vidas de los que deciden seguir a Jesús, desde hace ya 2.000 años, nos habla de una tremenda fuerza transformadora. Sólo un Cristo viviente puede nutrir este tipo de vida nueva.

· Indicios sociológicos. La institución de la Iglesia, es decir la Comunidad es un fenómeno histórico, que se explica sólo sobre el hecho de la resurrección de Cristo.

· Esfuerzos por ocultar la verdad. El hombre ha tratado de generar explicaciones contrarias al hecho de la resurrección, aquí una cita de las teorías más populares:

- Teoría del desmayo. Si así hubiese sido, ¿por qué Jesús no se lo dijo a sus discípulos? ¿Seria realmente un mentiroso y engañador? ¡Inducirles y hacerles creer en una muerte y él volver a vivir luego! No resiste a un análisis profundo.

- Teoría del robo. La tumba vacía nos deja dos opciones, alguien se llevo el cuerpo o realmente salió por sí mismo. El análisis del posible robo lleva a un estudioso (G.Hanson) a decir: ”Las dificultades para creer pueden ser grandes, pero los absurdos de no creer son mayores”.

- Teoría de la alucinación. La gran cantidad distinta de lugares, horas y personas a las que se le apareció Jesús, descarta esta teoría. Con las apariciones de Jesús ante sus discípulos, ellos fueron llevados a creer, aun contra su voluntad.

- Teoría de la tumba equivocada. Aunque las mujeres, los discípulos, los romanos y aun los judíos, se hubiesen equivocado de tumba, con seguridad José de Arimatea les hubiese solucionado la equivocación.

· Conclusión: “¡Él ha resucitado; Él ha verdaderamente resucitado!“

Aún cuando todas estas evidencias apuntan hacia la veracidad de la resurrección; no hay cosa más poderosa que el testimonio mismo de las personas que han experimentado y cuentan acerca del CRISTO VIVO. Se puede contar mucho acerca de una persona; describirla; referirse a sus obras; mostrar dónde y cómo vive; hablar acerca de su familia y amigos; y muchas cosas más; pero eso nunca puede reemplazar el impacto del instante del encuentro personal.

A partir de ese momento, ya no nos queda duda de que existe y vive. Les he pedido a tres personas de nuestra comunidad que tengan la bondad de contarnos hoy acerca de su vivencia con JESUCRISTO; el Dios encarnado; que vive y salva. Escuchemos lo que tienen para relatarnos. (Aquí participan Bernardino Beckwith, Silvia Bonzini y Daniel Castellano).

El significado de la Resurrección de Cristo
Es un hecho que fue la noticia y enseñanza que durante el primer siglo de nuestra era puso “cabeza abajo, o patas para arriba” a todo el mundo occidental, elevando al cristianismo sobre el judaismo; por sobre todas las religiones entorno a los dioses helénicos - romanos y por sobre las otras de pueblos extraños (o bárbaros) en el área del Mar Mediterráneo.

Pero si la resurrección no vale, todas las demás enseñanzas en torno a las buenas nuevas (evangelio) del Señor Jesucristo pierden valor, y como afirma el apóstol Pablo en su primera carta a los Corintios, capítulo 15 versículo 17: “Y si Cristo no ha resucitado, la fe de ustedes es ilusoria y todavía están en sus pecados”.

¡No hay cristianismo sin la resurrección! Dijo W.J. Sparrow-Simpson, ampliando el pensamiento anterior: “Si la resurrección no fuese un hecho histórico, entonces permanece el poder de la muerte y así la condenación por nuestros pecados ininterrumpida; el significado de la muerte de Cristo sin confirmación alguna, y por consiguiente los que creyeron en Él siguen sumergidos en sus pecados; tal cual lo estaban antes de que oyeran acerca del nombre de Jesucristo”.

Alguien concluyó (Wilbur Smith): “ Si nuestro Señor varias veces aseveró y con gran precisión dijo, que luego de su ida a Jerusalén seria muerto y que luego al tercer día resucitaría de su tumba; si ese anuncio se cumplió, entonces todo lo otro que dijo y enseño también debe ser verdad”.

Conclusión

· Para todo aquel que aun no ha considerado en forma personal e intima la resurrección:
Dios, hoy, frente a la resurrección de Su Hijo amado, te invita a considerar muy seriamente tu destino para siempre. ¿Desecharás este acontecimiento, pensando que es una gran mentira? O, ¿buscaras desentrañarla y así acercarte al Dios Eterno? Él nos esta buscando a todos y espera que volvamos a Él; tiene Sus exigencias; pero su amor y misericordia no tienen limites.(Ver S. Lucas 9:22-26).

· Para aquel que aceptó que Jesucristo es Dios, que vino y padeció la muerte de cruz, y que resucitó y vive:
S.Juan 11:25-26 nos relata que Jesús dijo”: Yo soy la Resurrección y la Vida. El que en mi cree, vivirá; aun cuando muera. Y todo el que vive y cree en mi, no morirá jamas. ¿Crees esto?”.(Marta dijo: Si).

¡No es cierto que todo acaba con la muerte! No es cierto, pues Jesucristo ha recibido la capacidad de vencer y desarmar y humillar a todo poder que se opone a Dios; finalmente también a la muerte. (Ver Col. 2:13-15 y Ro. 8:38-39).

Todos seremos revividos un día y compareceremos ante el tribunal de Cristo. Pero, hasta ese entonces, para todos los que aman a Jesús, a los que Él llamo a participar en su comunidad, vale este gran consuelo: En ningún instante Él cede Su poder de disposición sobre nosotros ni a la muerte ni al dejar de ser!

El continua cercano a cada uno, Él nos habla. Jesús no sólo nos alienta a vivir- Él es Vida en persona. Él, no solo hace maravillas y milagros con nosotros, mientras respiramos y mientras pulsa nuestro corazón – sino que Jesús es la resurrección y la vida en persona. Su cercanía, su cuidado, su misericordia, no acaban; aun cuando nuestro corazón deje de latir.

Autores: René Padilla
Fuente: Iglesia Bautista La Lucila;
Aportado por: Equipo De Selah www.selah.com.ar
Temas: Resurrección

Lucas 9:22-24 diciendo: El Hijo del Hombre debe padecer mucho, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día. Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa de mí, ése la salvará.
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